Más allá de la etiqueta
Es fácil etiquetar: "el problemático", "el inquieto", "el que siempre molesta". Pero las etiquetas no nos ayudan a entender. Y sin entender, no podemos ayudar.
Lo que el comportamiento comunica
Todo comportamiento cumple una función. Cuando un alumno "molesta", está comunicando algo:
- Necesidad de conexión: A veces la única forma que conoce de conectar es a través del conflicto.
- Dificultad con la tarea: Es más fácil ser "el gracioso" que "el que no entiende".
- Algo que pasa fuera del aula: El aula no es una burbuja. Lo que pasa en casa, en el recreo, en las redes, entra con el alumno.
- Necesidad de movimiento: No todos los cuerpos están hechos para estar sentados seis horas.
Qué podemos hacer
Observar sin juzgar
Antes de intervenir, observar. ¿Cuándo aparece el comportamiento? ¿Con quién? ¿En qué momento de la clase?
Buscar el momento de conexión
No en el momento del conflicto, sino después. Un momento uno a uno donde el alumno se sienta visto, no vigilado.
Revisar el contexto
¿La tarea es accesible? ¿El ritmo de la clase permite pausas? ¿Hay espacio para el movimiento?
Pedir ayuda
No tenés que resolver todo solo. El equipo de orientación, los colegas, la familia, todos son parte de la red de apoyo.
El cambio de perspectiva
Cuando dejamos de ver al alumno como "el problema" y empezamos a verlo como alguien que tiene un problema, nuestra respuesta cambia. Y eso abre posibilidades.
