El mito de la presión motivadora
"La presión hace diamantes", dicen. Y a veces es cierto. Pero otras veces, la presión rompe.
Como entrenadores, necesitamos entender la diferencia entre desafío y amenaza. Entre empujar hacia el crecimiento y empujar hacia el quiebre.
Desafío vs. Amenaza
Desafío es cuando el deportista siente: "Esto es difícil, pero puedo intentarlo. Y si fallo, aprendo." Amenaza es cuando siente: "Si fallo, soy un fracaso. Mi valor depende de este resultado."La diferencia no está solo en lo que decimos, sino en cómo lo decimos y en qué contexto.
Señales de alerta
Algunas señales de que la presión está siendo excesiva:
- Cambios en el sueño o alimentación
- Lesiones recurrentes (el cuerpo habla)
- Evitación de entrenamientos o competencias
- Cambios de humor marcados
- Pérdida del disfrute
Cómo encontrar el equilibrio
1. Conocer a cada deportista
No todos responden igual a la presión. Lo que motiva a uno puede paralizar a otro.
2. Separar rendimiento de valor personal
"Hoy no salió" es diferente de "Sos un desastre". El primero evalúa una acción. El segundo ataca la identidad.
3. Celebrar el proceso, no solo los resultados
El esfuerzo, la actitud, la mejora progresiva. Todo eso también cuenta.
4. Crear espacio para el error
Los errores son parte del aprendizaje. Si el error se castiga, se inhibe la toma de riesgos necesaria para mejorar.
Deporte y bienestar
El mejor rendimiento sostenible viene de deportistas que disfrutan lo que hacen y se sienten seguros en su entorno. La presión tiene un lugar, pero no es el único ingrediente.
