Tu mejor entrenador vive dentro tuyo
¿Sabías que tenés un entrenador súper especial que va con vos a todos lados? No es tu profe de gimnasia ni tus padres... ¡es tu propia mente!
Imaginá que dentro de tu cabeza hay dos vocecitas que te hablan todo el tiempo.
Una te dice cosas como "no podés hacerlo" o "sos malo en esto".
Pero la otra te anima: "¡vamos, intentalo otra vez!" o "cada día mejorás más".
Lo increíble es que vos podés elegir cuál de las dos vocecitas querés escuchar. Y esa elección puede convertirte en un súper deportista.
El error de pensar que "esforzarse es para los que no tienen talento"
A veces, algunos chicos piensan algo muy raro: creen que si tienen que practicar mucho, es porque no son buenos de verdad.
¡Pero esto es totalmente al revés!Pensá en tus deportistas favoritos: ¿creés que Messi nació sabiendo hacer pases mágicos? ¿O que las gimnastas olímpicas hacen piruetas perfectas sin practicar miles de veces?
¡Claro que no!
La verdad es que los mejores deportistas del mundo son los que MÁS practican, no los que menos.
Esforzarse no significa que seas malo... ¡significa que querés ser cada vez mejor! Y eso es de campeones.Tu cerebro es como un músculo que crece
Acá viene la parte más alucinante: tu cerebro funciona igual que tus músculos.
Cuando hacés flexiones o levantás algo pesado, tus músculos se hacen más fuertes, ¿verdad?
Pues con tu cerebro pasa exactamente lo mismo.
Cada vez que practicás un tiro a canasta, aprendés una nueva técnica de natación o intentás mejorar tu tiempo corriendo, tu cerebro crea nuevas conexiones que te hacen más hábil.
Es como si dentro de tu cabeza hubiera cables que se conectan y se hacen más fuertes cada vez que practicás algo.
Cuando entrenás, no solo mejorás tu cuerpo, también hacés crecer tu talento.Los errores son tus mejores maestros
¿Fallaste un penal? ¿Te caíste de la patineta? ¿Perdiste una carrera?
¡Genial! Sí, leíste bien: ¡GENIAL!Los errores no son algo malo que te convierte en un perdedor. Son como pistas de un videojuego que te muestran qué necesitás mejorar.
Imaginá que cada error es un mensaje secreto que dice: "Che, si practicás esto de otra manera, la próxima vez va a salir mejor".
Los deportistas más grandes del mundo fallaron montones de veces, pero en lugar de rendirse, pensaron: "¿Qué puedo aprender de esto?"
Así que la próxima vez que algo te salga mal, preguntate: "¿Qué me está enseñando este error?"
Esa pregunta mágica te va a convertir en alguien imparable.
Ganar de verdad no siempre significa llevar una copa a casa
Hay un entrenador súper famoso que se llamaba John Wooden. Él les decía algo increíble a sus jugadores:
> "Si das tu máximo esfuerzo, nunca perdés de verdad."
¿Qué significa esto?
Que la verdadera victoria no es solo ganar medallas o partidos. La verdadera victoria es poder decir: "Di todo lo que tenía, me preparé bien y me esforcé al máximo".
Preguntate siempre: ¿Lo di todo?
Si la respuesta es "sí", entonces ya ganaste, aunque el resultado diga otra cosa.
Porque lo más importante no es ser siempre el primero, sino ser cada día un poquito mejor que ayer.
¿Qué voz vas a escuchar hoy?
Ahora ya conocés el secreto: dentro de tu cabeza hay dos vocecitas. Una que te limita y otra que te ayuda a crecer.
La buena noticia es que vos decidís cuál escuchar cada día, cada entrenamiento, cada partido.Cuando estés a punto de hacer algo difícil y esa voz negativa te diga "no podés", recordá todo lo que aprendiste:
- Tu cerebro es un músculo que crece
- Los errores te enseñan
- Esforzarte te hace más fuerte
- La verdadera victoria está en dar tu máximo
Entonces, respirá hondo y decile a esa otra voz, la valiente:
"¡Claro que puedo! Y si no me sale ahora, voy a seguir intentándolo hasta conseguirlo."¿Estás listo para empezar a pensar como un verdadero campeón?
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Recordá: No naciste siendo el mejor, pero cada día podés ser mejor que ayer. ¡Ese es tu verdadero superpoder!
