El círculo invisible
Pensá en el día de tu hijo como un enorme rompecabezas, donde la actividad física es una pieza esencial.
La OMS recomienda al menos 60 minutos de actividad moderada a vigorosa diariamente para los niños. Esto incluye juegos en el parque, saltar la soga, andar en patines, juegos al aire libre, andar en bicicleta, encestar al aro. Puede ser cualquier cosa: desde una caminata rápida o un juego de mancha hasta deportes estructurados.
Diferentes estudios demuestran que a partir de los 8-10 años, los chicos empiezan a consumir más tiempo de pantalla. Menos movimiento, más peso, y así llegamos a adolescentes con sobrepeso.
El Proyecto Helena mostró algo importante: al llegar a la adolescencia, los jóvenes se movían cada vez menos, hacían menor tiempo de actividad física y empeoraba su sueño.
Imaginá el impacto de no estar suficientemente activos durante el día. ¿Te detuviste a pensar cómo podría afectarles?
Al no moverse lo suficiente, es probable que no estén liberando toda esa energía que necesitan para sentirse plenamente cansados al final del día. Cuando los niños están inactivos, pueden estar perdiendo el sueño por ello.
> "Como no se están moviendo lo suficiente para cansarse, también pueden estar demasiado cansados para moverse."
Las 4 piezas de un día saludable
Las Directrices Canadienses de Movimiento de 24 Horas para Niños y Jóvenes (5 a 17 años) son las primeras basadas en evidencia científica para abordar todo el día del niño.
La investigación muestra la necesidad de un nuevo paradigma: integrar todos los comportamientos de movimiento que ocurren durante el día, no enfocarse en componentes individuales.
Las directrices proponen "Transpirar, Caminar, Dormir y Sentarse" en las cantidades adecuadas.
Transpirar
Actividad física moderada a vigorosa: al menos 60 minutos al día con variedad de actividades aeróbicas. Las actividades vigorosas y de fortalecimiento muscular y óseo, al menos 3 días por semana.
Caminar
Actividad física ligera: varias horas de actividades físicas ligeras, estructuradas y no estructuradas.
Dormir
De 9 a 11 horas de sueño ininterrumpido (5-13 años) o de 8 a 10 horas (14-17 años), con horarios consistentes para acostarse y levantarse.
Sentarse
No más de 2 horas al día de tiempo de pantalla recreativa. Limitar estar sentado por períodos prolongados.
Actividad física, ejercicio y deporte: ¿es lo mismo?
Hablamos de la importancia de que los niños realicen "actividad física"... pero, ¿realmente sabemos a qué nos referimos?
No es casual que haya usado la palabra "deporte" en la pregunta inicial. Cuando pensamos en "vida saludable", la relacionamos inmediatamente con un deporte. Pero esto no tiene por qué ser así.
Actividad física: Cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que implica gasto energético. Ejemplos: caminar, tocar un instrumento, bailar, limpiar. Ejercicio físico: Actividad física planeada, estructurada, repetitiva y orientada a mejorar o mantener la aptitud física. Ejemplos: entrenar resistencia, fuerza, velocidad, flexibilidad. Deporte: Ejercicio físico donde se compite. Puede ser correr, bailar o andar en bici, pero tiene normas y una clasificación para determinar un ganador. Condición física: La capacidad que una persona tiene para realizar actividad física. Comprende cualidades como capacidad cardiorrespiratoria, fuerza, velocidad-agilidad y flexibilidad.Realizar actividad física es muy habitual. De forma inconsciente la practicamos a diario. Todos estamos programados para movernos.
¿Qué significa esto en la práctica?
Cuando decimos que los niños hagan más actividad física, nos referimos a que se muevan más en su rutina diaria:
- Que caminen hasta el colegio
- Que permanezcan menos tiempo sentados
- Que sus juegos sean activos
Cuando decimos que el ejercicio físico es importante, nos referimos a que el niño practique actividades que desarrollen su condición física: fuerza, velocidad, agilidad, capacidad cardiorrespiratoria y flexibilidad.
El deporte es otra manera de realizar ejercicio físico. Para elegir uno, lo más importante es tener en cuenta el desarrollo madurativo físico y mental del niño, dado que todo deporte tiene reglas y criterios para competir.
Antes de elegir un deporte
Te invito a que, antes de elegir cualquier ejercicio o deporte para tu hijo, pienses y analices qué objetivos deseás lograr. Teniendo en cuenta los intereses y características personales de tu hijo.
Si querés que tu niño se mueva más
Pensalo en términos de actividad física. Empezá pensando cómo es su rutina diaria y cómo podés aumentar el movimiento en su vida cotidiana:
- Que vaya en bici a la escuela
- Que camine para hacer compras
- Que sus juegos sean activos en su tiempo de ocio
- Que equilibre el tiempo de pantallas con otras actividades
Si querés que mejore su condición física
Evaluá con un profesional de la salud el estado inicial de sus habilidades motoras. Planificá actividades para que practique la habilidad que necesita. Consultá con un profesor o entrenador, realizá un plan de entrenamiento y creá muchas oportunidades para que pueda practicar.
Recordá: lo que no se usa, se pierde.Todos los juegos motores y actividades que impliquen movimiento son posibles. Si queremos aumentar la capacidad cardiorrespiratoria, haremos juegos como la mancha o el ladrón y el policía. Si además queremos entrenar coordinación y fuerza, podemos practicar parkour o entrenamiento con su propio peso.
Lo importante es que tengas claro el objetivo.Si querés que practique deporte
Preguntate:
- ¿Qué habilidades requiere ese deporte?
- ¿Mi hijo ha desarrollado esas habilidades?
- ¿Está interesado en ese deporte, o es una tradición familiar?
- ¿Tiene la edad madurativa para seguir reglas y competir?
- ¿De qué manera podré acompañarlo?
Seleccionar un deporte es como elegir un libro para las historias antes de dormir: debería ser apropiado y atractivo para su edad.
Etapa de los 6 a 9 años
Los años prepuberales se caracterizan por un crecimiento constante que favorece el desarrollo de movimientos fundamentales, coordinación y equilibrio.
Entre los 7-8 años existe una fase sensible donde los estímulos de fuerza rápida y fuerza resistencia pueden tener un efecto muy positivo, basándose en ejercicios y movimientos naturales: empujar, correr, traccionar, trepar.
Es importante el desarrollo multilateral del cuerpo. Para ello, cuanto más variadas sean las actividades, mejor.
¿El movimiento ayuda en el rendimiento académico?
A nivel cognitivo, la actividad y el ejercicio físico aumentan la concentración, la memoria y el estado de ánimo, que son cruciales para aprender.
Diferentes investigaciones demuestran cómo el ejercicio físico mejora el rendimiento cognitivo:
Incrementa el flujo sanguíneo: Con la actividad física aumenta la sangre que riega el cerebro, lo que aumenta el oxígeno y los nutrientes que llegan. Esto fomenta la actividad cerebral. Libera neuroquímicos que favorecen el aprendizaje:- Dopamina: asociada con motivación, atención y aprendizaje
- Adrenalina: neurotransmisor de la acción, estimula la producción de dopamina
- Serotonina: neurotransmisor de la satisfacción y el humor
Cuando tu hijo realiza actividad física, está ayudando a su proceso de aprendizaje. Además, está fomentando estados anímicos que reducen el estrés y favorecen las interacciones sociales y la memoria.
¿Cómo puedo motivar a mi hijo a ser más activo?
Motivar a tu hijo, sobre todo si es un preadolescente, a ser más activo puede parecer un desafío. Pero podés brindar oportunidades donde estar en movimiento sea una experiencia divertida y emocionante.
Sé un modelo a seguir
Los niños tienden a imitar el comportamiento de sus padres. Mostrá tu entusiasmo por la actividad física y hacé que sea parte de tu estilo de vida diario. Cuando te ven disfrutando del ejercicio, es más probable que ellos también quieran participar.
Ofrecé opciones variadas
No todos los niños disfrutan las mismas actividades. Ofrecé variedad para que puedan encontrar algo que les guste: juegos al aire libre, clases de baile, deportes en equipo.
Hacelo divertido
La actividad física no tiene por qué ser aburrida. Organizá juegos en familia, participá en competencias amistosas, planeá salidas al aire libre. Cuanto más divertida sea la actividad, más motivados van a estar.
Establecé metas alcanzables
Ayudá a tu hijo a establecer metas realistas y conversá luego sobre los resultados. Celebrá sus logros y reconocé su esfuerzo.
Proporcioná el equipo adecuado
Asegurate de que tu hijo tenga el equipo adecuado y cómodo. Desde ropa deportiva hasta calzado apropiado, contar con el equipo correcto puede marcar la diferencia.
El objetivo es fomentar un estilo de vida activo y saludable que tu hijo pueda disfrutar y mantener a lo largo de su vida.¿Qué hago si a mi hijo no le gusta el deporte?
¡Este es el momento para poner en práctica tu creatividad!
No todos los niños conectarán con los deportes tradicionales, pero la actividad física puede adoptar muchas formas.
Muchas veces escuchamos a nuestro hijo decir "no me gusta hacer deporte". Pero recordá: a veces un niño iguala "no lo sé hacer" con "no me gusta".
Esto es muy importante. Es acá donde el adulto debe ayudar al niño a marcar esta diferencia. Podés preguntarle: ¿no te gusta o no sabés?
Mi consejo es que como padre puedas preguntarte:
- ¿Qué habilidades requiere este deporte?
- ¿Mi hijo ha desarrollado esas habilidades?
- ¿Puede ser que no quiera hacer deporte porque no se siente confiado en sus habilidades?
Muchas veces los niños que no adquirieron las habilidades fundamentales del movimiento (saltar, correr, lanzar, atrapar) no desarrollaron aún la confianza en sí mismos y por ello no eligen practicar deportes.
También puede suceder que no quiera practicar deporte porque le falta desarrollar algunas habilidades sociales. Pero eso no debería ser impedimento. Podés buscar alternativas donde la interacción con sus pares sea reducida.
Recordá: en el proceso de aprender, si les brindamos un entorno apropiado acorde a sus posibilidades, todo niño disfruta de aprender.Es casi imposible que no disfrute de ningún tipo de ejercicio físico si el mismo está adaptado a sus necesidades.
Alternativas al deporte tradicional
- Bailar
- Andar en bici
- Hacer senderismo
- Andar en patineta o patines
- Practicar yoga

