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Para Padres7 min de lectura

Mi hijo deportista: guía para padres

¿Te preocupa que el deporte competitivo esté generando demasiado estrés en tu hijo? La competencia puede ser como una especia: algunos la disfrutan, otros la encuentran abrumadora.

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¿El deporte competitivo genera demasiado estrés?

Es comprensible que como padre te preocupes por el bienestar emocional de tu hijo cuando se enfrenta a situaciones competitivas.

Pero, ¿sabías que la competencia puede ser como una especia en la comida? Algunos la disfrutan y les da sabor a la experiencia, mientras que otros pueden encontrarla abrumadora.

Lo importante es observar cómo reacciona tu hijo ante el estrés competitivo y, sobre todo, dialogar sobre ello.

La figura del entrenador es crucial en este aspecto. Lo recomendable es reconocer y estimular el proceso de aprendizaje, no el resultado.

Es fundamental promover una perspectiva saludable sobre la competencia, enfocada en el crecimiento personal y el esfuerzo más que en el simple acto de ganar o perder.

Recordá que cada niño es único y puede tener una relación diferente con la competencia.

¿Está mi hijo en riesgo de lesiones?

Entiendo tu preocupación por la seguridad de tu hijo mientras practica deportes. Es natural querer protegerlos de posibles golpes y lesiones.

Pero permíteme tranquilizarte: con el enfoque adecuado, podemos reducir significativamente este riesgo.

Lo físico

A través de un entrenamiento cuidadoso y personalizado, podemos fortalecer sus músculos y mejorar su coordinación, lo que reduce la probabilidad de lesiones.

El uso del equipo adecuado es fundamental. Tené cuidado de no exagerar con las protecciones hasta el punto de quitarle movilidad.

Lo mental

Más allá de lo físico, también es importante que estén mentalmente preparados:

  • Técnicas de atención y concentración
  • Flexibilidad cognitiva
  • Manejo del estrés
El desarrollo de una buena base de entrenamiento, con músculos armoniosos, es un objetivo prioritario.

El beneficio directo es crear deportistas libres de lesiones.

¿Cómo saber si se está esforzando demasiado?

Observá cómo se siente tu hijo después de sus actividades deportivas.

Señales de alerta:

  • Cansancio persistente o disminución del rendimiento
  • Pérdida de entusiasmo por el deporte
  • Dificultades para dormir
  • Ansiedad o irritabilidad
  • Comportamientos de evitación hacia el deporte
  • Aislamiento

El equilibrio es clave

Analizá otros aspectos de su vida: ¿tiene tiempo para socializar con amigos, disfrutar de sus pasatiempos o simplemente relajarse en familia?

El primer paso indispensable es hablar con tu hijo. Escucharlo y entender qué le sucede.

No dudes en recurrir a un profesional de la salud si notás cambios preocupantes.

¿Cuáles son las señales de un buen entrenador?

Un buen entrenador deportivo es como un jardinero hábil, nutriendo el crecimiento de cada planta mientras comprende sus necesidades únicas.

Buscá entrenadores que enfaticen:

  • El desarrollo de habilidades
  • El juego limpio
  • El disfrute sobre ganar

Un programa que valora la contribución de cada niño y fomenta un ambiente de equipo positivo es un terreno fértil para el crecimiento, tanto en habilidad como en carácter.

¿Qué hacer si quiere dejar un deporte?

Es como leer un libro que no captura tu interés; forzarte a terminarlo puede ser una tarea.

Si tu hijo quiere dejar un deporte, discutí abiertamente por qué.

A veces se trata de:

  • Encontrar un deporte diferente que se alinee mejor con sus intereses
  • Tomar un descanso para redescubrir su pasión
  • Analizar juntos lo que siente y piensa

Un cambio de entrenador, de actividades o hasta de lugar pueden ser motivo de que un niño no se sienta interesado, y muchas veces se soluciona hablando con el entrenador.

¿Deportes individuales o de equipo?

Imaginá dos jardines: uno lleno de flores individuales, cada una única y prosperando por su cuenta, y otro con plantas que crecen juntas, apoyándose mutuamente.

Los deportes individuales enseñan:
  • Autoconfianza
  • Establecimiento de objetivos personales
  • Autogestión
Los deportes de equipo enfatizan:
  • Colaboración
  • Integración social
  • Trabajo conjunto

Ambos entornos ofrecen valiosas lecciones de vida; la elección depende de qué aspectos querés cultivar en tu hijo.

¿Qué papel debo jugar?

Imaginaté como el asistente del entrenador y el animador de tu hijo, no el entrenador principal.

Ofrecé:

  • Apoyo
  • Ánimo
  • Ayuda logística

Sin invadir el terreno del entrenamiento o la toma de decisiones.

Tu papel es proporcionar una base estable desde la cual tu hijo pueda lanzarse con confianza a su experiencia deportiva.